EL ADVENTISMO DEL SEPTIMO DIA
¿OTRO EVANGELIO?
Haroldo J. Berry

ADVENTISTAS: SUS ORÍGENES

Guillermo Miller era un pastor bautista y un asiduo y celoso estudiante de la Biblia que anhelaba con ansiedad el retorno del Señor. Mientras estudiaba las Sagradas Escrituras, le llamó poderosamente la atención el pasaje de Daniel 8:14. Haciendo números y cálculos llegó a convencerse de que este pasaje indicaba que Cristo retornaría en cualquier momento dentro del período comprendido entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844. Millares de personas aceptaron sus enseñanzas, las creyeron, y con todo fervor esperaron durante todo ese tiempo la aparición visible del Señor. Sus anhelos quedaron frustrados puesto que no hubo ninguna evidencia del retorno de Cristo. Después de este fracaso, alguien señaló una nueva fecha, diciendo que el tan esperado retorno del Señor ocurriría el 22 de octubre de 1844. pero, al igual que la primera ocasión, la fecha pasó y el Señor no apareció.

Descorazonado, Guillermo Miller declaró que tanto él como sus seguidores se habían equivocado. Antes de su muerte, acaecida en 1849, dijo: "Esperábamos la venida personal de Cristo en este tiempo; y pretender que no estuvimos equivocados es deshonesto. Nunca debemos avergonzarnos de confesar francamente nuestros errores. No tengo la menor confianza en las teorías que han surgido del movimiento" (Historia del Mensaje Adventista).

Elena G. De White, la cual, juntamente con su esposo el anciano James White, tomó parte en el movimiento de fijación de fechas surgido en 1843 y 1844, proclamó haber recibido algunas visiones. A raíz de eso, ella llegó a ser profetisa del movimiento del Adventismo del séptimo Día (El nombre de "Adventistas del Séptimo Día" es derivado del énfasis que ponen en la observancia del día sábado como el día del reposo, tanto como de su énfasis en el inminente advenimiento de Cristo). Sus escritos son considerados como el "consejo inspirado" sobre las Escrituras. Los lideres y dirigentes del movimiento no enseñan que Elena G. de White haya sido inspirada en el mismo sentido que lo fueron los escritores de las Sagradas Escrituras, no obstante, para fines prácticos, la diferencia radica únicamente en los términos que usan para referirse a sus escritos. Con muy pocas excepciones, los Adventistas del Séptimo Día siguen las enseñanzas de la señora de White con tanta precisión como siguen las enseñanzas de la Biblia.

Se ha dicho que los Adventistas del Séptimo Día han cambiado sus creencias modificando las que originalmente enseñó la señora de White, pero su libro El Gran Conflicto, en la cual expone sus extrañas doctrinas, todavía es considerado por parte de los Adventistas del Séptimo Día como "uno de nuestros libros principales y autoritativos" (preguntas sobre Doctrinas, volumen editado por los mismos Adventistas).